martes, 5 de febrero de 2019

Juegos en el Aula de Inglés (7) : la Empresa Constructora




Hoy traemos aquí una actividad que no ha sido desarrollada por el departamento de Inglés, sino por el de Filosofía, en concreto por la profesora de Valores en las clases de 1º de ESO esta semana, pero que por su validez queremos mencionar y contar con ella para futuras ocasiones en el Aula de Inglés (probablemente la acabemos usando con otros grupos en el presente curso).


La actividad busca fundamentalmente trabajar la comunicación, pero también valores como el de la empatía y la comprensión, la prudencia.

El juego consiste en disponer de los alumnos en grupos de 3 (ocasionalmente en grupos de 4) y que cada uno tenga un cargo: director, mensajero y jefe de obra (si hubiera 4 uno puede ser el espía, que vigila que otros grupos no hagan trampa).

En un extremo de la sala se colocan los directores, cuyo escritorio nadie debe poder ver. En el otro lado de la sala, se colocan los jefes de obra, cuyo escritorio tampoco nadie debe poder ver. A continuación se distribuye a los directores un determinado tipo de construcción hecho a base de formas pequeñas de lego. A los jefes de obra, en el otro lado de la mesa, las fichas de lego, pero sin ensamblar.

A continuación el director tiene que describir al mensajero, que no puede ver la construcción, como esta hecha y como tiene que hacerla el jefe de obra. El mensajero se desplazará hasta el fondo de la sala y transmitirá las ordenes al jefe de obra, que debe realizar la construcción a partir de las órdenes que les transmite el mensajero, que son las que ha recibido del director.

Cuando un grupo ha terminado la construcción, da el alto y se para el juego. Si las construcciones coinciden (la del director y la del jefe de obra), el grupo ha ganado, pero si no coinciden el grupo debe continuar de nuevo.

Es un juego que puede ser bastante complicado porque implica una descripción muy precisa de la colocación de las piezas y de su disposición, de la descripción de la pieza adecuada asi como el modo correcto de ensamblarla respecto a las demás. Además requiere un vocabulario amplio, precisión y exactitud, así como ponerse en la piel tanto del jefe de obra, que necesitará instrucciones muy acertadas (hay que ponerse en la piel de todas las variantes que se le pueden ocurrir al jefe de obra) como en la del mensajero (que necesitará instrucciones y frases claras). Igualmente el jefe de obra necesita amplitud de mente para preguntarse las variantes y dudas que se puedan plantear y confianza y seguridad para hacer las preguntas precisas para que el director pueda aclarar.

Es ideal para que los alumnos entiendan los problemas de unos y otros, para que descubran el difícil arte de dar instrucciones y explicaciones claras y precisas, para que entiendan las complicaciones de comunicación en una empresa, el valor y los matices del valor explicativo y descriptivo y para que secuencien su actividad con una gran capacidad lógica.

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